¿Sobre qué ejes se moverá el mercado inmobiliario en 2026?
En cada paso de año se mira con especial interés a los vectores que van a mover en el siguiente los pilares de la economía española. Y qué duda cabe de que uno de ellos es el inmobiliario: la compraventa, el alquiler… y por supuesto la financiación, base para la generación de recursos y para llevar, al fin, a buen puerto cualquier proyecto que se precie.
De salida, los expertos del sector sostienen que este 2026 se podrían superar las 500.000 firmas de hipotecas, en un momento en el que la presión de la demanda será sostenida y, con ello, el incremento de los precios en líneas generales. Esto, en un marco en el que se estima que se puedan alcanzar entre las 750.000 y las 800.000 operaciones de compraventa, con cierta estabilidad de los tipos de interés.
Se inicia un año en el que el Banco de España sigue cifrando un déficit estructural de 700.000 viviendas, lo que va a provocar que las ciudades más fuertemente tensionadas sigan siendo Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga, además de las zonas costeras (especialmente en el Mediterráneo) y los municipios periféricos bien conectados con las grandes capitales.
En paralelo, los precios del alquiler se estima que se incrementen entre un 7% y un 10%, lo que se vaticina que produzca un cambio en los patrones de movilidad residencial, favoreciendo la dinamización de nuevos polos urbanos. Ello, con una actividad, la de la construcción residencial, que podría crecer cerca de un 10%.
From DEXTER, su vicepresidente Alfonso Merlos indica que “no podemos perder de vista, nosotros mismos como financiadores de promotores y constructores, que este 2026 se espera como un año de una subida de la demanda de compradores extranjeros, un ejercicio más, y cada día con una mayor diversificación: comunitarios, asiáticos, de América Latina… el foco inversor de España en inmobiliario es de los más potentes, hoy por hoy, del planeta; protagonismo total”.
DEXTER, en este marco, seguirá apostando entre sus productos preferentes, por los préstamos al promotor, para compra de activos (incluido suelo) y para todo tipo de reforma, actualización, capex… que puedan favorecer el incremento del número de unidades residenciales en un mercado que las necesita.