2025, el año de la consolidación de España como potencia inmobiliaria
Hemos dejado atrás un año sobre el que ya hay cierta perspectiva para hacer balance, no sólo en el plano de la financiación inmobiliaria sino en el puro del ‘real estate’. Los expertos del sector, en este sentido, entienden por consenso que hay varias realidades y retos inamovibles, no todas (pero muchas ciertamente sí) positivas. Una de esas realidades es que es necesario construir más vivienda en las grandes ciudades, tanto asequible como de precio libre. Otra, que más allá de la solidez del mercado 100% residencial, están absolutamente al alza todas las modalidades de ‘flex living’. Sin duda que en este contexto además hay quienes ya miran al futuro de manera más amplia y trazan planes para la construcción de centros de datos, una de las piedras angulares del mañana. Entre las quejas, se subraya una y otra vez -sin grandes remedios por el momento- la falta de suelo finalista y la lentitud administrativa, de ahí que sea más necesario que nunca un diálogo constructivo con las Administraciones que acelere la referida creación de nueva vivienda. De la misma manera, 2025 ha confirmado que el mercado de oficinas ‘prime’ sigue mostrando una fortaleza excepcional: la demanda de calidad impulsa crecimientos de renta muy por encima de la media del sector y un dinamismo comercial con dobles dígitos interanuales en contratación, reflejo del atractivo de las mejores ubicaciones y activos. Y esto, a pesar de que en los tiempos inmediatamente posteriores a la crisis del covid se le dio por semi-amortizado, dada la movilidad de los trabajadores y el propio trabajo remoto. Desde DEXTER, su vicepresidente, Alfonso Merlos apunta en este sentido que, “en términos generales, España se ha consolidado como un mercado refugio capaz de mantener unos fundamentos estables en un marco geopolítico y geoeconómico que puede mostrar algunos signos de incertidumbre”, a lo que añade que “ofrecer soluciones financieras es la mejor manera, en paralelo, de alimentar la confianza y la apuesta de los inversores, empezando por los internacionales”.