La financiación alternativa, motor clave y al alza del crecimiento europeo

La financiación alternativa con capital privado ha dejado de ser una figura marginal en Europa para convertirse en un motor clave de inversión, crecimiento empresarial y desarrollo de activos no cotizados.

Este segmento engloba principalmente ‘private equity’, deuda privada y otras formas de financiación no bancaria tradicional, y su importancia relativa ha crecido de forma sostenida en los últimos años, tanto en volumen de activos gestionados como en influencia económica.

En términos de tamaño de mercado, los fondos de capital privado en Europa han alcanzado de hecho cifras récord. Según las estimaciones más recientes, el mercado europeo sólo de ‘private equity’ estaba valorado en cerca de 3,6 billones de dólares en 2026, con proyecciones de crecimiento continuado hasta superar 6,4 billones en 2031 si mantiene su ritmo actual de expansión. Este crecimiento está impulsado por flujos de capital hacia sectores como tecnología, salud e infraestructuras, además de un fuerte interés institucional por inversiones ilíquidas con potencial de rentabilidad superior a las tradicionales. Es decir, el campo de oportunidades abarca mucho más que el inmobiliario.

Reino Unido se erige como el centro más importante de capital privado en Europa, concentrando alrededor de un 25 % del valor de las transacciones europeas de ‘private equity’ en 2025. Esta posición no solo responde a la profundidad de sus mercados financieros y la densidad de asesores y plataformas, sino también a la liquidez y sofisticación de los instrumentos disponibles.

Francia y Alemania están consolidando posiciones relevantes como centros alternativos de capital privado. En Francia, cambios regulatorios han favorecido un aumento en la actividad de fondos, especialmente en tecnología y sectores de innovación. En Alemania, la demanda se sustenta en inversiones industriales y de sucesión empresarial, impulsando operaciones de tamaño medio-alto dentro del tejido corporativo alemán.

En el caso de España, como concluye Alfonso Merlos, vicepresidente de DEXTER, “estamos de lleno en un tiempo de crecimiento y retos. El capital privado ha ido ganando terreno aunque todavía representa una parte menor del mercado total europeo. Pero es una tendencia implacable, la de desbancarización, la de mucho menor dependencia de la banca en el caso de empresas de todos los tamaños, y esto es algo que abre y enriquece la diversidad de fuentes de financiación para hacer viables proyectos francamente atractivos, empezando por los que se presentan en el ámbito del ‘real estate’ en todo el territorio nacional”, subraya Merlos.

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