La inversión inmobiliaria irrumpe con las mejores expectativas para 2026
El motor empuja con fuerza, de la pandemia a esta parte, y no va a ser excepción la velocidad a la que va a avanzar la inversión inmobiliaria en este año incipiente. El crecimiento se estima, según los principales operadores y consultores del sector, entre el 5% y el 10%, y eso significa que el volumen total se situaría entre los 19.000 y los 21.000 millones de euros.
Por nichos, el ‘living’ seguirá siendo el principal cauce de la inversión en España, gracias al alquiler y el interés del capital institucional. Así lo estima el ‘Real Estate Market Outlook 2026’, informe elaborado por CBRE. Los factores, como se puede imaginar, son múltiples, y entre ellos hay que ponderar el impulso de la demanda interna, la estabilidad de los tipos de interés y la mejora de las condiciones de financiación, que está reactivando la actividad tanto de la banca tradicional como en la parte de crédito con capital privado, como al que se puede acceder a través de DEXTER.
En este marco, habrá que estar atentos a la calidad del producto terminado, el reposicionamiento de activos (algo fundamental para ganar rentabilidad) y los criterios ESG, determinantes para atraer capital. Esto, naturalmente, junto al ascenso imparable de las nuevas tecnologías y la IA.
Desde DEXTER, su vicepresidente Alfonso Merlos destaca que “estamos observando un gran interés por el desarrollo de proyectos en ubicaciones prime, pero igualmente, la falta de producto está llevando a remate un porcentaje elevadísimo de wips aun pendientes de desarrollo y ejecución completa. Aquí somos especialmente útiles, facilitando hasta el 50% del capital para la compra del activo y el 100% para culminar con éxito la obra”.
En otra línea de expectativas y de previsiones, de acuerdo con el documento de CBRE, y en el contexto de un déficit estructural de vivienda, hay un aumento anual previsto de 150.000‑200.000 unidades, manteniéndose por consiguiente la presión sobre los precios, aunque con un crecimiento más moderado, de un solo dígito.
Otra de las tendencias a consolidar, y que ayudará a cubrir de manera importante incuestionables necesitades sociales, será la transformación de oficinas en viviendas, o la conversión de viviendas en alquiler en unidades en venta, esto ”en un mercado condicionado por la escasez de suelo, la complejidad normativa y las tensiones en costes y mano de obra”.