Cuando los inversores analizan un mercado inmobiliario no buscan únicamente precios atractivos. Buscan crecimiento demográfico, estabilidad, demanda solvente, infraestructuras, turismo, calidad de vida y capacidad de revalorización. Y en ese análisis, Alicante se ha consolidado como una de las provincias con mejores perspectivas de España para el desarrollo del sector Real Estate.
Hoy por hoy, su principal fortaleza es la extraordinaria combinación entre demanda nacional e internacional. Miles de compradores procedentes del norte de Europa siguen eligiendo la Costa Blanca como destino para establecer su residencia, invertir en una segunda vivienda o desarrollar proyectos patrimoniales. A ello se suma una creciente demanda nacional impulsada por profesionales que pueden trabajar en remoto y buscan una mejor calidad de vida sin renunciar a las conexiones con las principales ciudades españolas y europeas.
Como señala Alfonso Merlos, vicepresidente de DEXTER, “en la compañía conocemos bien el terreno porque llevamos ya siete años operando. Es un mercado maduro, con rampa de crecimiento y bien diversificado. Desde el segmento de lujo en enclaves como Altea, Moraira o Jávea hasta proyectos residenciales de volumen en Orihuela Costa, Finestrat o Torrevieja. Esa diversidad permite encontrar oportunidades para prácticamente cualquier perfil de desarrollador”, puntualiza Merlos.
Otro factor decisivo para cimentar esta tendencia es el desarrollo de infraestructuras. El aeropuerto de Alicante continúa aumentando su tráfico internacional, mientras que la red de autovías, el AVE y los puertos comerciales y deportivos convierten la provincia en uno de los territorios mejor conectados del Mediterráneo.
DEXTER, a través de la financiación para comprar suelo, para comprar activos y del préstamo al promotor está atendiendo con capital no sólo la necesidad estructural de vivienda, sino igualmente de oficinas y espacios comerciales.
En líneas generales, el crecimiento del segmento ‘build to rent’, las viviendas turísticas reguladas o las ‘branded residences’ configuran un entorno indiscutiblemente atractivo y de oportunidades inmobiliarias para los próximos años.




