La financiación alternativa con capital privado en el ámbito inmobiliario ha ganado protagonismo en los últimos años, no como sustituta, sino como un complemento estratégico a la financiación bancaria tradicional. En un entorno donde los bancos operan bajo marcos regulatorios cada vez más exigentes, la capacidad de respuesta ante determinadas oportunidades inmobiliarias puede verse limitada. Es precisamente ahí donde el capital privado aporta valor.
Desde DEXTER, en concreto desde su departamento comercial, Bruno Asencio abunda en que “la financiación bancaria suele estar sujeta a criterios estrictos de riesgo, ratios financieros y tiempos de aprobación más largos. Esto, aunque aporta estabilidad al sistema, puede dificultar el acceso al crédito en operaciones que requieren agilidad o presentan características no estándar. Aquí es donde entramos en juego nosotros”.
En efecto, el capital privado está acreditando una mayor flexibilidad en la estructuración de las operaciones, adaptándose a proyectos con perfiles de riesgo diferentes o situaciones especiales, como activos en reposicionamiento, desarrollos complejos o necesidades puntuales de liquidez.
Bruno Asencio añade que “la complementariedad se refleja justamente en la posibilidad de combinar ambas fuentes en una misma operación. Por ejemplo, un promotor inmobiliario puede financiar una parte del proyecto mediante deuda bancaria, más conservadora, con las preventas de una promoción ya avanzadas, y recurre a DEXTER para para cubrir necesidades adicionales e iniciales del proyecto, en las que hay un mayor riesgo, perimetrado y controlado, pero mayor”.
En suma, esta estructura y la aplicación del ‘principio de complementariedad’ permite optimizar el apalancamiento sin depender exclusivamente de una sola fuente, diversificando riesgos y mejorando la viabilidad del proyecto. La rapidez del capital privado no reemplaza al banco: actúa como catalizador, permitiendo cerrar operaciones que, posteriormente, pueden refinanciarse con capital tradicional en condiciones más estables.




