Es un mercado que está al alza. De hecho, la construcción industrializada prevé duplicar su cuota en los próximos cinco años para acercarse a niveles de países como, por ejemplo, Reino Unido. Y es desde luego una respuesta a la escasez de vivienda.
La financiación alternativa cada vez gana más adeptos en el mercado inmobiliario español, apunta a la vivienda asequible y a los nuevos modelos de living. El recurso al capital privado, a través de DEXTER, ya está desempeñando un papel relevante apoyando estas promociones.
En la construcción industrializada, se traslada la fabricación de los componentes de un edificio, como la fachada, baños o techos a una fábrica para luego ensamblarse en el terreno definitivo, y está cada vez más en auge, principalmente por la reducción de tiempos y la escasez de mano de obra cualificada.
Como apunta desde DEXTER precisamente su analista principal de Riesgos, Rubén Miñarro, “tanto en unifamiliar como plurifamiliar los tiempos cambian. Los promotores han de buscar soluciones y vías útiles para desarrollar su negocio y ése está siendo el camino y la estrategia que estamos apoyando a través de créditos para la ejecución del 100% de obra. Cambian los métodos, cambian algunos parámetros, pero lo importante es que pueda haber control en el desarrollo y la obra se culmine y se venda con éxito”, concluye Miñarro.
Los números son claros. España es un país que crece de media en 500.000 personas al año y al que llegan más de 100 millones de turistas. La necesidad de soluciones habitacionales, y de financiación para acometerlas, no sólo se mantiene intacta, sino que sube y sube. Y ahí están los recursos y las herramientas extrabancarias.




