Son numerosos los promotores y constructores (empresarios en general) para los que es relevante no consumir CIRBE. Es sólo una de las ventajas de la financiación alternativa con capital privado que, mes tras mes, acredita cómo es capaz de marcar el ritmo de cualquier promoción inmobiliaria, siempre que tenga la lógica fuerza comercial.

La banca ya no siempre es suficiente y eso lo conocen a la perfección quienes trabajan en el ‘real estate’. Precisamente por ello, en las etapas más tempranas de cada proyecto (terminar de pagar un suelo con proyecto y licencia, iniciar las obras), resunta fundamental acudir extramuros de las entidades convencionales.

DEXTER acumula siete años certificando en primera línea cómo, en calidad de socio financiero, hay que operar en un sistema cada vez más exigente, en el que empresas, inversores y promotores inmobiliarios demandan soluciones más ágiles, especializadas y flexibles. Y esto, en no pocos casos, en operaciones de gran tamaño y complejidad.

El vicepresidente de la firma, Alfonso Merlos, abunda en los créditos que no consumen CIRBE, y apostilla en este sentido que “hay empresarios que tienen una clara vocación de crecimiento, de desarrollo de varios proyectos en paralelo, de ir a volumen y por supuesto a calidad. Y son profesionales conscientes de que podemos llegar allí donde la banca no llega. Estudiamos caso por caso dónde entrar, dónde apoyar con capital, cómo y por qué. Y es esencial para nosotros el ‘principio de utilidad’ que, en definitiva, es la clave para la consecución del ‘principio de éxito’ en cada promoción”.

Desde el Departamento de Riesgos de la compañía, ponderar la viabilidad técnica del desarrollo, la experiencia del promotor y su implicación financiera, el nivel de su equipo… son aspectos vitales antes de dar luz verde, de manera rápida, a la aportación de capital; en el caso del ‘real estate’, comúnmente, por hitos o certificaciones de obra.