La financiación alternativa vive un momento de excepcional crecimiento en España, con fondos altamente interesados en invertir en nuestro país. El hecho es que un modelo que hace apenas unos años era prácticamente desconocido, se ha consolidado como una alternativa real para promotores e inversores.

La presidenta de DEXTER, Yeidy Ramírez, destaca precisamente que, “a mediados de 2019, cambiaron las reglas del juego hipotecario, y las propias normas para aportar capital privado. Es ahí cuando nace una compañía que siempre tuvo claro que era fundamental una buena selección de proyectos y clientes, ser en definitiva exigentes”.

Durante los últimos años, no han dejado de multiplicarse los gestores e intermediarios financieros, lo que es señal de un mercado maduro y de una demanda muy fuerte; de ahí que resulte más relevante que nunca mantener unos estándares profesionales elevados y acreditar las mejores prácticas en el sector.

La primera ejecutiva de DEXTER puntualiza que, “precisamente esta óptica nos obliga a seguir siendo tremendamente selectivos, trabajando sobre la base de que no todos los proyectos son financiables, de que no todos los clientes pueden tener acceso sin filtros a la financiación alternativa, como si ésta se tratase de un mero carril auxiliar de la banca tradicional”.

La ubicación del activo (en el caso de los préstamos con garantía hipotecaria), la rentabilidad prevista de la promoción (en el caso de los desarrollos inmobiliarios) o el sector justamente en que se sitúa el referido activo son sólo algunos de los numerosos elementos, factores y parámetros que desde el departamento de Análisis de Riesgos de una compañía como DEXTER se ponderan antes de dar el visto bueno a cualquier solicitud, independientemente del ticket de la misma: “un buen activo puede convertirse en un mal proyecto si quien lo ejecuta no cuenta con la experiencia o la estructura necesarias”, concluye la primera ejecutiva de la firma.